martes, junio 28, 2005

La Lluvia

Holasssss!!! despues de muuuuucho tiempo, acá estoy, escribiendo de vuelta... aunque es algo que ya postié en otro lado, pero buenooo, no importa.

Llovía demasiado y hacía bastante que no salía de su casa. No tenía paragüas, porque el suyo se había roto y ya no era época para salir sin ese elemento bajo el agua. La contaminación atmosférica había convertido a toda el agua del planeta en un líquido altamente ácdio y tóxico, nada que no pasara por las máquinas purificadoras podía ser tomado. Los paragüas eran lo único que podía ser expuesto totalmente, a parte de las membranas y los amteriales de construcción, ya que estaban hechos de un plástico indestructible, plástico que, además, era el causante de tal contaminación.Estaba tan sola ene sa enorme casa ya hacía días que llovía. Quería salir, pero le era imposible, quería verlo, pero eso parecía todavía más lejano.Un golpe sordo en la puerta la sacó de su ensueño. Caminó lentamente y la abrió con movimientos cansinos. Y allí, parado frente a ella estaba él, quien le entregó una rosa y un nuevo paragüas. La tomó de la mano y juntos caminaron por la carretera, hacia una vida feliz

Mel

sábado, junio 18, 2005

Estando muuuuy al Dope

Hoy tengo un apachurramiento... no tengo ganas de hacer nada, y ahora tengo que ir a lo de una a miga y despues a lo de mi abuela a ver a mi padre y todo eso... y yo que quería quedarme en casita mirando tele y jugando al Pinball 3d para la compu!!!!

Anteayer me compré un paragüas violeta con bordes rojos, es re lindo, no de los que se doblas, sino de los grandes que parecen bastones, con un mango de mader (mejor dicho imitación de madera) que te hace pensar que estas en una película de Humphrey Boggart.
Ayer a la mañana lo llevé a la escuela, y me sirvió para saber que Santiago, mi preceptor de 8vo, piensa que estoy loca y que me visto raro... quién diría que un paragüas puede desatar algo como eso... en realidad no me molestó en absoluto, pero el remarcó que yo no era normal... que loko...
Bueno, eso es todo, tengo paragüas violeta que sirve para tapar a tres personas, probado científicamente con mis compañeras de estudio de campo Ana y Fer, además, es tan lindo que te hace olvidar que llueve...

Me fuiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

Mel

martes, mayo 31, 2005

Nunca más

Ya está, lo digo y lo vuelvo a decir, no voy a volver a tratar de sacarme a nadie de la cabeza, porque es peor...

En realidad no tengo mucho para decir, posteo porque lo siento como una obligación hacia mi misma, despertar de un sueño cualquiera y demostrar que me interesa algo más que llorar, que debe ser la impresión que tienen de mi. Este post es, además, para decirles que la vida no es tan terrible, que no nos tenemos que dejar tirados a nosotros mismos por un simple mal momento, que tenemos que sobrepasar esas cosas porque somos capaces y que si en algún momento necesitamos algo más que lo que puede salir de nuestras cabezas, que miremos a nuestro alrededor porque seguro que vamos a encontrar a esa persona o personas que tienen las respuestas, las palabras claras... Buscar la respuesta a algo nunca nos va a llevar tan lejos como nos puede parecer...

Mel

domingo, mayo 22, 2005

No llorar es imposible

Buenas mis gentes, este coso lo escribi el viernes unas horas después de haber posteado lo anterior... Dios mío como cambio de estado de ánimo! y que rápido!

Ya insultar no sirve de nada. Llorar, gritar, desgarrarme interiormente no pueden hacer otra cosa que destruirme, matarme muy lentamente. Por eso busco una salida a ese dolor, ya las salidas son siempre las mismas: llorar, gritar, desgarrarme.
Quisiera poder desahogarme de una manera menos llamativa, quisiera que nunca nadie se enterara jamás de lo que me pasa, porque entonces nadie se senitría mal por mi. ¿Para qué desear que la gente se entere cada vez que estoy mal? Mi tristeza me invade siete días por semana, y no hay nada que pueda hacer al respecto.
Busco en la escritura una manera de apaciguar mi dolor, busco terminar con este suplicio y poder entregarme a una vida tranquila, sin llantos recurrentes, sin dolores aletargados.
No busco felicidad suprema, busco ser feliz de una vez por todas. Busco no tener que sentarme a parte del grupo a rogar que las lágrimas no me invadan. Busco encontrar algo más en mi vida, algo que me de otra imagen, algo que en verdad me haga sentir especial.
Creí encontrarlo una vez y resultó ser mentira, me pareció haber dado con eso en otra ocasión, y sólo era una ilusión. Lo encontré de veras hace un tiempo y lo perdí, y con él, perdí mi vida, mi sonrisa, mi alma y mi corazón.
Me partí, quebrada en tres o cuatro partes me desplomé en la terrible oscuridad aprisionadora que ya conocía. Me permití hundrime nuevamente en mi dolor, corriendo el riesgo sabido de no poder volver a salir nunca más.
Y aquí estoy otra vez recurriendo a la única manera de expresarme completamente. Busco con cuidado y rapidez las palabras en mi mente para dejar en claro que ya no tengo manera de regresar a mi felicidad.
No llorar es imposible...

Mel

viernes, mayo 20, 2005

El Mercader de la Amenaza

Hoy voy apostear algo viejo y gracioso, porque estoy de muy buen humor... cosa loka!!!!

-¿Me estás... amenazando?- preguntó reclinándose sobre la mesa.
-Sí- respondió el otro imitando su gesto.
-¿Sabe usted lo que hago cuando me amenazan?
-¿Qué?
-¡Me asusto!- respondió en tono contrito.

FIN
Pd: Y vino un tren y les pasó por arriba
Que locura!!! me encanta!!!
Mel

lunes, mayo 16, 2005

Dolor Infinito

Gente! bueno, ni que fueran tantos los que me visitan... acá estoy, otro día más, con una terrible sensación más "y otra triste desazón más, invadió a la princesa"...

La terrible sensación
de una separación inminente
recorre mi cabeza
y se instala permaneciendo
días enteros.
Una inquietud dolorosa
que me llena los ojos
de lágrimas,
que me apuñala
y me impide respirar.
Sensación estúpida,
sospechas infundadas
hacia una persona...
¿Cómo sería una persona
responsable de esta ruptura?
¿Cómo podría una persona
separarnos a la fuerza?
Ni siquiera su influencia
lo haría, no podría.
Sensación estúpida
sospecha infundada.
Pienso que nuestro lazo
se rompe, y eso me duele.
Creo que no estamos
separando, y eso me destroza.
Siento que pierdo
a mi mejor amigo,
y eso me mata.
Quiero llorar, quiero llorar
quiero llorar...

Mel

miércoles, mayo 11, 2005

Carpe Diem

Seamos francos... hoy estoy simplemente loka, no me digan que no, por favor, porque no me gusta que me mientan.

Sepamos lo que hacemos en este mundo, sepamos que no tenemos salida al exterior, sepamos que no somos más que una masa de carne y huesos con un poco de sentimiento innato. No es agradable saber todo eso, pero al fin de cuentas no somos más que un momento en la historia del universo, con suerte, a veces podemos llegar a ser "alguien" y así dejar constancia realmente de que pasamos, porque el universo es enorme, es eterno, y una persona que pasa sin hacer nada de su vida no significa nada para él.
Hagamos de cuenta que en este mundo nuestro único objetivo es sobrevivir en la memoria del universo, hagamos eso, demostremos que apreciamos nuestras vidas, aprovechemos cada minuto del día en ello, Carpe Diem, mis queridos amigos, Carpe Diem...

Esto es todo por hoy, saludos,

Mel

jueves, mayo 05, 2005

Que les parece...

...Si postean los que entran? digo, aunque no sean muchos, a mi me gusta ver que me escriben.

Mel

lunes, mayo 02, 2005

elementos

me acabo de dar cuenta que el coso este tiene memorioa, si no lo posteas, lo que escribas se vuelve a abrir en cuanto volves a abrir el blog, es magia!!!
Claro que la vida nos da sorpresas, pero las que me está dando ultimamente no son de mucho agrado mío... creo que necesito alguien que me sopese y me diga sisigo estando como entidad física.

A través de la niebla
las voces me llegan contentas,
como si no tuvieran preocupaciones
¿Es que no tienen preocupaciones
o es que no las tienen tan a flor de piel
como mi triste yo?
¿Es que la gente ya no siente
es que la gente no se preocupa?
¿O será que yo me preocupo demasiado,
que siento demasiado
y que actúo como siento?
Viento, llevame lejos
Agua, lávame
Fuego, quema mis malos recuerdos
Tierra trágame con mi pena

Hasta luego...?

Mel

lunes, abril 25, 2005

Suicidio

Hola!!! aca estoy de nuevo, aunque no se a quien le hablo...

Saber la importancia de la vida es un don que no todos poseemos. Descubrirlo a una edad tan intrincada como la adolescencia es más que un don, es magia, inteligencia, sentido común...
Yo descurbí qué importante es mi vida gracias a los demás, gracias a mis amigos, que me hicieron ver qué importante era para ellos que yo continuara con vida, cuando me dieron a entender que si algo me pasara, ellos llorarían.
Uno de ellos escribió, sin saber qué fuerte que iba a pegar en mi: "odio a los suicidas, porque me parece que dejar una vida porque no anda bien es coardía". Saber su forma de pensar, sus creencias y convicciones, abrieron en mi un sentimiendo de búsqueda interior... reconocerme como una NO-COBARDE, encontrar un fundamento tan factible frente a la idea de suicidio fue maravilloso.

Jaja, y bueno para la salud!!!!

Esto es todo por hoy...

Mel

sábado, abril 23, 2005

La Escalera

Bueno, esto no es una inspiracion mía sino obligada... no importa, como me gusta lo pongo igual :P

Personajes:
Cassandra
Pandora
Angélica
Adolfo
Cecilio
Fernando
Marcia

La entrada de un edificio público, compuesta por una escalera de alrededor de cincuenta escalones sin rampa alguna. Una mujer, vestida de verde, en silla de ruedas está frente a ella mirando. En su rostro se reflejan la angustia y la indignación. Seis personas más circulan: una mujer y su hija bajan por la escalera, un hombre y una mujer bajan también, mientras charlan, unos escalones más arriba, otro hombre sube y el último camina por la vereda.

Cassandra: (A Cecilio, que se dirige hacia ella con aire ausente por la vereda) Disculpe, disculpe señor. ¿No me ayuda?
Cecilio: (frenando en seco y alejándose) No, no tengo tiempo.
Cassandra: ¡Por favor señor! (se acerca a Cecilio, que primero retrocede y luego sale caminando rápidamente).
Cecilio: (histérico) ¡No me toque! Aléjese, déjeme en paz (sale).

Adolfo llega al pie de la escalera, ahora todos están quietos mirando debido a los gritos de Cecilio.

Adolfo: Disculpe señorita, ¿se encuentra usted bien?
Cassandra: (Todavía mirando el lugar por donde salió Cecilio) S-sí, yo… yo solo le estaba pidiendo ayuda…
Angélica: (acercándose y reteniendo a Pandora, su hija, que se acerca a Cassandra y la mira con atención) ¿Necesita ayuda? Pobrecita (le apoya una mano en el hombro), ese hombre es un maleducado.
Cassandra: Yo ya estoy acostumbrada, (mira las escaleras) la ciudad está construída por personas así.
Adolfo: (siguiendo la vista de Cassandra y mirando luego a los demás, ahora todos rodean a la mujer) Tenemos que ayudarla a subir, ¿no es así, señorita…?
Cassandra: Cassandra, sí, necesito subir y no hay rampas.
Pandora: ¿Por qué no podés caminar? (Cassandra ríe)
Angélica: ¡Pandora!
Cassandra: (sonriendo) Déjela. Mirá, Pandora, hace mucho tiempo yo tuve un accidente, es por eso que ahora no puedo caminar.
Pandora: ¿Qué te pasó?
Cassandra: Me caí de un caballo y me lastimé la columna.

Fernando se ríe desenfrenadamente y los demás lo miran, Adolfo con gran indignación.

Fernando: La verdad es que es una manera medio estúpida…
Cassandra: (gélida) Gracias.
Adolfo: Pídale perdón a la señorita.
Fernando: (en tono un tanto burlón) Perdón, señorita.
Marcia: (dando un paso al frente y subiendo el tono de voz) ¿Cómo se atreve? (Luego parece rectificarse y vuelve hacia atrás, como arrepintiéndose)
Cassandra: (a Adolfo) No importa, señor… ¿cómo es su nombre?
Adolfo: Adolfo. Venga señorita, yo la ayudo a subir las escaleras. (mira a los demás) Voy a necesitar ayuda, Marcia, ¿me ayudás?
Marcia: (dudando) Eh… no sé (mira el reloj).
Adolfo: Por favor…
Marcia: No, yo… me tengo que ir (sale, rápidamente, con la cabeza gacha)
Adolfo: Bueno, ¿quién me ayuda?
Fernando: (como queriendo rectificarse) Yo, ¿la llevo a caballito?
Angélica: ¡Si la va a seguir tratando así, mejor no haga nada!
Cassandra: Por favor, ya basta. ¿Me va ayudar o no, señor?
Fernando: Como no. Venga Adolfo, Levantemos a la señorita, (a Angélica) ¿puede usted llevar la silla?
Angélica: Sí, como no. Pobre Cassandra, debe ser difícil sobrevivir en esta ciudad. Vení Pandora.

Fernando y Adolfo levantan a Cassandra. Angélica agarra con una mano el respaldo de la silla y con la otra a Pandora. Los cinco empiezan a subir mientras cae el

Telón


Mel

martes, abril 19, 2005

El Grito

Bueno, aca estoy otra vez, sin absolutamente nada mejor que hacer que escribir. La verdad es que me gustaría que los que entran firmen... posteen che!!!

-¡Qué disaster!- el grito resonó en toda la casa y Lily corrió por el pasillo en busca de su hermano.
-¿Qué pasó?- preguntó, alterada, cuando lo encontró en su habitación, toda revuelta.
-¡No sé!
La cama estaba deshecha, los cajones abiertos y su contenido desparramado por el piso, la lámpara estaba caída y rota, el ropero vacío y toda la ropa rota y tirada.
Lily miró con cuidado , y junto a la ventana vio que algo brillaba. Se acercó con cuidado y encontró un anillo de oro, con un rubí incrustado, y en éste, una cruz dorada.
-Estuvo aquí.- dijo con vos temblorosa, dándose vuelta.
-No estuvo- dijo una voz extraña -, está.
Los hermanos escucharon disparos y no supieron nada más.

Gracias a Alvaro por la inspiración!!! digo, nada de ésto hubiera pasado si no hubiese dicho ese "que disaster!".

Mel

domingo, abril 17, 2005

Uy! Dios!

Vieron cuando tienen ganas de romper todo??? Bueno así me siento yo hoy, probablemente lo que venga después sea medio depresivo, pero la verdad es que otra cosa no va a salir de mi

Quizá no debería haber explotado de esa manera, quizá debería haber tenido un poco más de paciencia, pero mi corazón ya no soportaba la tensión, ya no soportaba estar comprimido de dolor, rebozante de silencio.
Estallar y ya, romper, gritar, patear, llorar, todo eso debería haber hecho, pero sin embargo lo único que me salió fue mandar todo a la mierda y cerrar la puerta de un golpe, cosa que técnicamente tampoco hice, porque la porquería esa se traba y tuve que hacer fuerza para cerrarla... igual se escuchó, creo.
Y caminé rápido, sin sentido alguno, yendo a ningún lado, segura que después de mucho andar y mucho titubear iba a volver a abrir la puerta y entrar con cara de perrito apaleado, o, como diría el chavo, cantando "vuelve el perro arrepentido, con su mirada maltrecha, con el hocico partido, con el rabo entre las piernas... ¡pero se repite veinte veces!" Solo que yo iba a tener que repetirla como cien, porque ni siquera se si me escucharon cuando dije que me iba... es decir, yo lo dije, ¡y tres veces lo dije! pero ninguno me respondió...
Bueno, igualmente, aca estoy, otra vez en la misma, y muy probablemente termine igual, volviendo a mi casa, sintiéndome idiota y con ganas de encerrarme y llorar, pero llorar mucho.

Mel

sábado, abril 16, 2005

Ella

En algún lado la vi, de eso estoy segura.
No mide más de noventa centímetros, es apenas una niña. Pero una niña hermosa, de largo pelo rojo como el fuego, suave como el algodón y fluido como el agua; lo sé, aunque nunca lo toqué. su piel es blanca como la nieve, tersa como un tomate fresco, fresca como un día de primavera y suave como la seda; lo sé, aunque nunca me acerqué a más de tres pasos de ella. Sus ojos son los más hermosos que alguna vez haya visto, enormes, del color de la miel, brillantes y atentos, escrutadores y magníficos; lo sé, simplemente lo sé.
Caminaba por el centro comercial de mi ciudad, tranquila, con una par de amigas. Las tres acabábamos de cobrar nuestro sueldo y habíamos decidido darnos un premio, merecido por cuatro meses de trabajo sin recibir paga. Salvar vidas es cansador y te hace olvidar que, además de médico, sos una persona que necesita descanso y una vida.
Me compré un hermoso vestido floreado, rojo y azul. Estaba feliz con mi compra, charlaba alegremente con mis amigas cuando ella apareció.
Se paró frente a mi y me miró a los ojos. Estaba a apenas un metro y medio, con una margarita en la mano izquierda. Me miró fijamente con esos grandes ojos dorados, sin parpadear siquiera, y, de pronto, el mundo se silenció. Mis amigas siguieron caminando sin notar mi embolismo. El sol y la gente se movían con gran rapidez, se hizo de noche, pero yo no podía quitar mis ojos de ella. ninguna de las dos dijo nada, tampoco nos movimos, a pesar de todas las personas que se acercaron a mi, pero yo no los escuchaba, ni quería hacerlo.
De pronto, un hombre caminó entre nosotras y, cuando hubo pasado, ella ya no estaba, seguía siendo de día y mis amigas acababan de frenar para preguntarme qué me pasaba. Las miré y respondí con una sacudida de cabeza. Me volví y seguí caminando, pero antes, inconsciente, volví a mirar al lugar donde ella había estado, con una vaga esperanza.
Me pregunto si algún día volveré a verla.



Oh! esta es una de mis cosas, y es lo que van a ver acá, mis escrituras.

Mel